Etapa 6 | Ruta 66 – De Erick a Tucumcari, NM – 380 km

Sexta jornada de nuestro recorrido por la Ruta 66. En la Etapa 6 | Ruta 66, dejaremos Oklahoma para recorrer el estado de Texas. Visitaremos algunas de las paradas más míticas del viaje, como la ciudad de Amarillo, TX y terminaremos la jornada en uno de los moteles de carretera más famosos de toda la Route 66: en Blue Swallow Motel de Tucumcari.

Cruzando de Oklahoma a Texas por la Ruta 66

Dejamos la ciudad de Erick, y con ella, dejamos el estado de Oklahoma. En la frontera Oklahoma-Texas por la Ruta 66 nos encontramos un pueblo abandonado. Se llama Texola (por ser la frontera entre ambos estados, Tex-Ola, y es uno de los más fotográficos de la Ruta 66.

Texola en la Ruta 66. Fotograma del documental Almost Ghosts

Etapa 6 | Ruta 66: ¡Bienvenidos a Texas!

Entramos en Texas, terreno por excelencia del sur de los Estados Unidos. Hogar de rednecks, de pistolas en el cinturón y de cuernos en los capos de los coches. Texas es uno de esos estados que todavía conservan muchos kilómetros de la Ruta 66. Aproximadamente, unos 240 km de la Mother Road todavía son transitables. Pero, la mayoría de las veces, discurre paralela a la carretera Interestatal.

Desde Erick hasta Amarillo (2 horas de coche)

De Erick a Amarillo hay unos 200 km, que son los que haremos por la mañana. En ellos, aunque no es lo más destacable de la jornada, encontramos varias paradas interesantes:

  • La torre de agua de Shamrock: es la más grande de todo el estado, mire 50 metros y tiene un tanque de casi 300.000 litros. Es, literalmente, gigante. Mucho más grande de lo que las torres de agua americanas nos tienen acostumbrados. Además, está en funcionamiento desde 1917, por lo que se ha convertido en un emblema en la ciudad.
  • También en Shamrock nos encontramos la famosísima Tower Conoco Station. Se trata de una gasolinera de 1930 de estilo ‘art deco’. Es de las poquísimas estaciones de servicio que se conservan con ese estilo arquitectónico. Luces de neón, detalles geométricos… No deja fuera nada del art deco.
Conoco Tower Station. Fotografía de Clinton Steeds
  • El Museo de la Asociación de la Ruta 66 de Texas: Se abrió en 1991 por la Old Route 66 Association of Texas. Su entrada es gratuita (con una donación para su mantenimiento) y tiene la colección de alambradas más grande del mundo. En Texas, estado ganadero por excelencia, es una gran parte de su historia.
  • Y una de las mejores fotografías de toda la Ruta 66: la Leaning Water Tower de McLean.
Leaning Water Tower de Groom, Texas

La Torre de Agua inclinada Britten USA (en Groom, Texas)

Es una de esas fotografías de la Ruta 66 que todo el mundo recuerda. La vieja carretera también tiene su torre de Pisa, esta vez, en forma de torre de agua. Para llegar hasta ella hay que tomar la salida 124, circulando a través de la Route 66, en dirección Groom.

La historia de esta torre es de lo más curiosa. Justo a ella se encontraba la Britten Truck Stop, estación de servicio y parada de camiones de la época dorada de la Ruta 66. Para atraer a los conductores hacia su comercio, el propietario de la Britten construyó esta torre de agua y la inclinó. Muchísimos viajeros se acercaban a avisarle de que su torre se estaba cayendo, y de paso, se tomaban un café. Esto es América.

El pueblo de Groom, de pocos habitantes, tiene una cruz gigante que nadie sabe bien por qué está ahí, pero según los datos, la visitan más de 10.000.000 de personas al año. Forma parte de un santuario.

Justo antes de llegar, nos encontramos The Bug Farm, una serie de Volkswagen Escarabajo semienterrados en el suelo. Está en Conway, el último pueblo antes de llegar a Amarillo, y es un pequeño anticipo de lo que nos ofrecerá después esta ciudad.

The Bug Farm. Fotogradía de Mobilus in Mobile

Amarillo, Texas: icono de la Ruta 66

Y llegamos a la ciudad de Amarillo, en Texas, archiconocido lugar de la Ruta 66 por concentrar algunas de las mejores atracciones de todo el trazado. Su nombre le viene dado por el color amarillo de los terrenos, especialmente, el de las orillas de su lago, que también se llama Amarillo.

La Ruta 66 pasa por el centro de la ciudad, a través de su 3rd Street y su 6th Street. En ellas encontramos tiendas de antigüedades y souvenirs del trazado. Está muy centrado en los recuerdos y los turistas, así que, no es la parte más auténtica de la ciudad.

La mejor experiencia de todo Amarillo es comer en el Big Texan Steak Ranch

El reto del solomillo en plena Ruta 66: Big Texan Steak Ranch

Este lugar es uno de esos sitios a los que todo el mundo que realiza este viaje va a comer o cenar. Dependiendo de dónde pasemos la noche, será a una hora u a otra que lo visitaremos, pero es imprescindible.

Big Texan Steak Ranch

Realmente, es mejor acudir por la noche. Las probabilidades de encontrar a alguien haciendo el reto del solomillo de 2 kg es mucho mayor a la hora de cenar. Aunque se ha convertido en un lugar tan icónico, que es fácil encontrar algún americano o algún turista intentándolo. Y si no, siempre puedes tratar de hacerlo tú.

Es un restaurante enorme, donde además de comer la mejor carne tejana, puedes jugar a juegos de disparar (no iba a ser menos, estamos en Texas) y especialmente, ver como alguien se sienta en la mesa central, con el contador de 60 minutos, a realizar el reto.

Este reto es precisamente lo que hizo famoso al restaurante. Si eres capaz de comer, en 1 hora, el solomillo de 2 kilos, con sus patatas y su ensalada, la cena será completamente gratis. Si no, el precio es de 76$. Muchos americanos se dedican a realizar este tipo de retos de comida de un sitio a otro, y verlo en persona es toda una experiencia.

¿Dormir en Amarillo o en Tucumcari? Decisiones

Otra de las razones por las que muchos viajeros deciden hacer noche en Amarillo es por su Cadillac Ranch. Si sumamos que el Big Texan es mejor por la noche, y que los atardeceres en el Cadillac Ranch son épicos, es un buen motivo para hacer noche en la ciudad.

Sin embargo, Amarillo está a 2 horas de Tucumcari, por lo que, dormir en Amarillo suele implicar no poder dormir en Tucumcari. Así que hay que elegir. Nosotros elegimos dormir en Tucumcari porque nos fascinan los letreros de neón y queríamos ver esa ciudad por la noche. Y por supuesto, porque queríamos dormir en uno de los moteles más famosos de toda la Ruta 66, el Blue Swallow que se encuentra en Tucumcari. Pero realmente, se trata de una decisión muy personal:

  • Cenar en el Big Texan Steak Ranch y ver anochecer en el Cadillac Ranch
  • Visitar por la noche la decadente ciudad de los neones de la Ruta 66 y dormir en uno de los moteles históricos más famosos.

Por supuesto, teniendo días suficientes para hacer ambas cosas, lo mejor es hacer noche en Amarillo y después hacer noche en Tucumcari. Además eso nos haría la ruta del día siguiente mucho más tranquila. Pero no era nuestro caso.

De todos modos, ninguna de las opciones es mala, porque igualmente vamos a poder hacer las 2 experiencias. Al Big Texan podemos ir por el día, el Cadillac Ranch lo podemos visitar a cualquier hora, y lo mismo sucede con los neones de Tucumcari. Simplemente, los veremos apagados y no podremos dormir en el motel, pero sí visitarlo.

Cadillac Ranch en Amarillo, Texas

Cadillac Ranch

El Cadillac Ranch se inauguró en 1974 por el excéntrico millonario Stanley Marsh III. Se trata de una obra de arte de 12 Cadillacs semienterrados en la tierra. Siempre fue un lugar famoso para los viajeros, pero en 2005, se convirtió en leyenda cuando los coches amanecieron graffiteados por artistas acreditaron.

Desde entonces, comprar un bote de spray y firmar en los coches se ha convertido en una tradición rutera. No va a durar mucho, porque cada día se acercan miles de personas a dejar su huella en tan curiosa atracción, pero forma parte del ritual de hacer la Ruta 66.

Etapa 6 | Ruta 66: llegamos al ecuador del viaje

Adrian, en Texas, sería un pueblo sin importancia si no fuera el kilómetro 2000 de la Ruta 66, el exacto punto medio. Situados ahí, nos encontramos a 1139 millas de Los Ángeles, y 1139 millas de Chicago. Y simboliza que nuestro viaje ha llegado a su mitad.

Route 66 Midpoint. Fotografía de Mark Quester

Llegar ahí es todo un cambio. Es donde uno se da cuenta de que ya no quedan tantos kilómetros de aventura. Sin embargo, lo bueno de hacer la Ruta 66 desde Chicago hacia Los Ángeles es que las mejores paradas van siempre hacia el Oeste. Así que, nos queda la mitad, pero nos queda mucho de lo mejor.

En Adrian se encuentra el Midpoint Café, con tienda de souvenirs y cafetería, abierta en 1928. De ahí son muy famosos sus dulces. Los muffins están riquísimos, y las tartas tienen mucha fama. Especialmente la Apple Pie (tarta de manzana) y los Ugly Crust Pies, que son tartas deformes pero deliciosas.

MidPoint Cafe en Adrian Texas. Fotografía de Quester Mark

Tras dejar la localidad de Adrian, dejamos también Texas, entrando ya en Nuevo México, y siendo Tucumcari la primera parada.

Antes de cruzar de estado, nos encontramos con Glenrio, un pueblo fantasma que tiene muchos edificios decadentes y abandonados que fotografiar. Toda esta zona es una delicia para los amantes de la fotografía del abandono.

La Etapa 6 | Ruta 66 llega a su fin en Tucumcari

Llegamos a Tucumcari al atardecer, y es la mejor hora para llegar a un lugar así. Es conocida como la ciudad de los neones de la Ruta 66, pero también tiene otras muchas cosas interesantes.

Los murales de Tucumcari

El mural más grande de Tucumcari

Hay 31 graffitis en Tucumcari que se dedican a contar la vida comercial y social de la ciudad. Todos ellos están pintados por Sharon y Doug Quales, artistas de Louisiana. La mayor parte de ellos está en la propia Route 66.

El más impresionante mide 38 metros de largo y se encuentra en la 2nd Street con la US-66. Se llama “Lowe’s Super Market” y es un homenaje a la carretera legendaria que estamos circulando.

Los neones de Tucumcari

Pero para nosotros, la parte más interesante de Tucumcari está en sus luces de neón. La ciudad, que fue clave en la Ruta 66 en el pasado, estaba llena de moteles, gasolineras, cafeterías, talleres de reparación de neumáticos…

El pasado en Tucumcari. Fotografía de Ethan.

Cuando la Ruta 66 perdió su posición privilegiada de Carretera de América, muchos locales fueron abandonados. Sin embargo, quedan sus neones, y también muchos otros locales han vuelto a abrir sus puertas gracias al resurgir turístico de la Ruta 66.

Circular a través de la ciudad, por la noche, para fotografiar sus neones vale la pena.

Y por último, haremos noche en uno de los moteles más icónicos de todo el trazado.

Blue Swallow Motel: historia viva de la Ruta 66

El Blue Swallow Motel no ha cerrado sus puertas desde el año 1939. Su neón, con un coche antiguo reposando en la puerta, es ya uno de los lugares más fotografiados de la Ruta 66.

Ha cambiado de dueño varias veces y en el año 1993 entró en el Registro de Lugares Históricos de los EEUU. Alojarse en él es una verdadera experiencia.

Blue Swallow Motel. Fotograma de Almost Ghosts

Conclusiones sobre la Etapa 66 | Ruta 66

Hoy es uno de esos días intensos. El recorrido es una maravilla, cruzando todo el estado de Texas. Si hubiéramos tenido más tiempo, habríamos disfrutado de una noche entera en Amarillo, para cenar en el Big Texan. Pero alojarse en el Blue Swallow Motel y ver la noche de una ciudad tan icónica como Tucumcari nos ha podido. La Etapa 6 | Ruta 66 termina en el mejor lugar posible.