Día 2: de SPRINGFIELD a SAINT LOUIS y poblados AMISH – 360 km

Empezamos el segundo día de nuestro viaje en coche por la Ruta 66. Iremos de Springfield a Saint Louis pero con un desvío muy especial: visitar un poblado amish cerca de la Ruta 66. El primer día de la Ruta 66 fue muy especial, y este segundo día también lo será.

Springfield, la capital de Illinois

Springfield es la capital del estado de Illinois. Ahí vivió y murió el presidente Abraham Lincoln, y por ello lo llaman “Land of Lincoln“. Se puede visitar su tumba en el Oak Ridge Cemetery de Springfield y recordar algo de historia de los EEUU. La visita es gratuita y vale la pena, aunque sea para ver a todas las personas que se amontonan frente a la nariz de la estatua de Lincoln para tocarla. La tradición dice que trae buena suerte.

Ruta 66 de springfield a saint louis
Oak Ridge Cemetery en Springfield, Illinois. Imagen de Andreas H en Pixabay.

Abraham Lincoln, quien lideró los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión, fue el primer presidente que abolió la esclavitud. Por ello la ciudad de Springfield luce orgullosa el monumento de su tumba, así como innumerables recuerdos. Ahí vemos también otro de los gigantes muffler-men de la Ruta 66, éste en honor, cómo no, a Lincoln.

Si tenéis la suerte de pasar por ahí en el último fin de semana de septiembre, podréis asistir al festival de la Ruta 66 de Springfield. El ‘International Route 66 Mother Road festival & carshow” llena las calles de la ciudad de coches históricos, música y comida americana.

Otra de las visitas indispensables es la ‘Shea’s Gas Station Museum‘ (2075 Peoria Road). Se trata de una gasolinera de la época en la que se conservan muchos objetos de recuerdo. Está muy bien conservada y su actual dueña es Hill Shea, quien estuvo operándola en el pasado. Muy interesante escucharle hablar y contar anécdotas.

gasolinera ruta 66 de Springfield a Saint Louis
Shea’s Gas Station. Imagen de Guerriernoir en Pixabay

Un desvío en nuestra segunda etapa: de Springfield a Saint Louis, pasando por un poblado Amish.

La ruta debería haber seguido a través de la vieja 66, pero tomamos un desvío para ver las comunidades amish de Arthur y Arcola.

Era una de las primeras decisiones importantes del viaje: ¿Abandonamos unos kilómetros la Ruta 66 para ir a las comunidades amish de Arthur y Arcola?

Para llegar a los poblados amish de Arthur y Arcola tenemos que ir dirección Decatur por la Interestatal. El trayecto no tiene nada de romántico, especialmente después de un día entero rodando por la Ruta 66. Pero estando tan cerca, queríamos ver por primera vez cómo viven los Amish en Estados Unidos.

Había una parada de entre nuestras favoritas que nos perdíamos si realizamos este desvío en el Día 2, de Springfield a Saint Louis: La nave espacial en medio de la nada de Divernon. Se trata de una de esas curiosas atracciones de carretera que no encontramos en ningún otro sitio que en América. Haciendo balance, decidimos que queríamos ver algo distinto y nos desviamos para visitar las comunidades amish cercanas a la Ruta 66.

Nos alejamos de la Ruta 66 para ver a los Amish de Arthur y Arcola

desvio amish ruta 66
Amish: circulando en carros de caballo en pleno 2020.

Empecemos por el principio… ¿Qué son los Amish?

Los Amish son un grupo religioso pacifista que, aunque viven a lo largo de los EEUU y Canadá, tienen su verdadero origen en la Europa del siglo XVII. Emigraron -huyeron- a Norteamérica por desavenencias con otros grupos religiosos y, en pleno 2020, todavía conservan sus tradiciones. Es por eso que a muchas personas nos genera curiosidad ir a ver ese estilo de vida.

Llegar a una comunidad Amish como Arthur o Arcola, muy cerca de la Ruta 66, es trasladarse al pasado. Desde el primer momento vemos sus carros de caballo, sus vestimentas, sus barbas… Los amish viven completamente apartados de la tecnología, hasta el punto de que sólo tienen un teléfono para toda la comunidad por las posibles emergencias.

Lo mismo sucede con su vestuario o con sus automóviles. Conducen carros de caballos y verlos circular vestidos de negro es toda una experiencia. Son ellos quienes fabrican su propia ropa y, a pesar de estar alejados de la tecnología, están considerados excelentes comerciantes y muy trabajadores.

Tradiciones de los amish

Nada más llegar a Arthur, lo pensamos: parece mentira estar en estas comunidades rurales tan diferentes a sólo 1 hora y media de la Ruta 66.

Arthur amish año 1924
Arthur, Illinois en el año 1924. Fotografía de la Arthur Public Library

Los amish son muy rígidos a la hora de cumplir las normas, pero tienen un envidiable sentido de la comunidad. Todo por el grupo. Comienzan a trabajar desde muy pequeños, hecho que ha encontrado los principales puntos de discrepancia con la sociedad norteamericana.

Y son pacifistas, muy pacifistas. Hasta el extremo de no estar autorizados a vestir con botones porque se asocian a los uniformes militares. También los bigotes están prohibidos por su asociación con el ejército, y probablemente, con algún que otro dictador.

Obviamente, todo esto que exponemos parecen generalidades, pero sí son una religión muy arraigada en sus costumbres. Cuando cumplen los 16 años pasan por un periodo en el que pueden elegir si continuar en la comunidad amish o salir al “mundo tecnológico”. Lo cierto es que muy pocos son los que abandonan sus poblados.

Arthur y Arcola, las dos comunidades amish más cercanas a Chicago

Podría estar horas hablando sobre las tradiciones amish, pero lo más interesante de todo ello es la visita a la comunidad. Para llegar hasta Arthur, primera población, hemos de seguir una carretera de tierra que nos va introduciendo en el ambiente rural que nos vamos a encontrar.

A partir de ese instante, será como si nos hubiéramos trasladado al pasado. Lo único que nos recuerda que seguimos en 2020 es algún curioso visitante que pase por ahí o nuestras cámaras de fotos en el teléfono móvil.

Primer pueblo amish: Arthur

Amish en Illinois: arthur y arcola
La carretera de Arthur. Fotografía de Castaway In Wales.

Arthur es una población de unas 2.000 personas, aunque por la calle veremos muchas menos. Su cercanía con Chicago y con la Ruta 66 hace que estén más que acostumbrados a recibir las visitas de curiosos. Y en parte, el modelo de negocio del pueblo gira en torno a ello. Por eso, son muy hospitalarios.

Lo que encontramos en Arthur son una serie de granjas orgánicas donde se pueden comprar productos caseros elaborados por los amish. Una de las principales atracciones de la visita es precisamente ir en busca de los productos típicos y especialmente, ecológicos. Además, es algo que siempre echamos de menos en EEUU.

También hay muchas tiendecitas donde se pueden comprar, además de esos productos caseros, recuerdos, antigüedades y regalos fabricados a mano por los amish. El mobiliario de los anticuarios es precioso porque los amish tienen una gran tradición en la carpintería.

Segundo pueblo amish: Arcola

A pocos kilómetros de Arthur, nos encontramos una población amish todavía más pequeña: Arcola. Queríamos ir a comer a ‘The Dutch Kitchen‘, restaurante de comida casera amish, pero estaba cerrado. Nos comentaron que habían cerrado sus puertas definitivamente hace apenas unos días. Una lástima.

Amish County, en Illinois. (Arthur y Arcola)

Las cosas que se pueden hacer ahí son las mismas que en Arthur. Callejear por la comunidad y visitar sus tiendas de antigüedades, deambular por las carreteras en busca de carros de caballos…

Sin embargo, en Arcola, hay mucho merchandising relacionado con la muñeca Annabelle de Expediente Warren. Su creador, Johnny Gruelle, es natural de Arcola. La muñeca de trapo que él diseñó, Raggedy Ann, inspiró el horror film de “Annabelle”, así que en cualquier tienda del pueblo se puede adquirir la muñeca.

Por último, se puede ir a visitar algunos de los murales del pueblo. Se pintaron en 2012 con el objetivo de restaurar edificios históricos. Igual que los que veremos a lo largo de la Ruta 66, cuentan la historia comercial y social de los pueblos.

Otras formas de visitar Arthur y Arcola mientras recorremos la Ruta 66

También se puede visitar los amish con un tour organizado en el ‘Welcome Center’ de Arthur. La visita incluye una comida con una familia amish, pero lo cierto es que ese tipo de turismo no es nuestro favorito. Como colofón, se puede reservar un tour de una semana entera viviendo con una familia amish. Sinceramente, se aleja mucho de lo que nos gusta hacer.

Volvemos a encontrarnos con la Ruta 66 en Litchfield

Retomamos la Ruta 66 en nuestro Día 2, de Springfield a Saint Louis.

Tras la visita a las comunidades amish, volvemos a tomar la carretera Interestatal hasta llegar de nuevo a la Ruta 66. Nosotros nos reencontramos con ella en el área de Litchfield. Desde ese momento, bajaremos por la Old Route 66 hasta el final de nuestra etapa: San Luis, Misuri.

La localidad de Litchfield no aparecía en la guía que estuvimos usando: “Route 66: mi sueño y mi pasión” de Víctor Muntané. Y nos sorprendió, ya que sin esperárnoslo, encontramos un pueblo con mucha esencia de la Ruta.

Tiene un autocine de los años ’50, el ‘Sky View Drive-In‘, que además presume de ser el más viejo de los que sigue abierto. Está incluído en la Route 66 Hall of Fame y entre abril y octubre proyecta películas en sesiones dobles.

También tiene un pequeño museo de la Ruta 66, el popular ‘Ariston Café‘, uno de los más antiguos de todo el trazado, y una zona ciclista para recorrer la carretera en bici.

Ariston Cafe en Litchfield.
Ariston Café. Fotografía de Steppinsars en Pixabay.

Últimos kilómetros de nuestro Día 2, de Springfield a Saint Louis

De nuevo en la 66, vamos pasando pequeñas poblaciones que tuvieron la misma suerte. Fueron prósperas cuando la Mother Road era la vía principal de América, pero la construcción de interestatales las relegó a un segundo plano.

  • En Mt. Olive, un pequeño pueblo que nació en torno a la Ruta 66, encontramos otra de las viejas gasolineras vintage. Se trata de la Soulsbay Shell Station, de 1926.
  • La silla gigante de Staunton. De nuevo, una de esas obsesiones de los americanos por construir cosas grandes. Es la silla más grande de la Ruta 66.
  • Henry’s Rabbit Ranch, una de esas paradas pintorescas de visita obligatoria para los ruteros. Rich Henry, un entusiasta de la Ruta 66, ha creado en una vieja gasolinera toda una exposición de objetos de la Ruta. Nada más llegar verás como Rich o su mujer, Linda, te reciben con sus conejos. Su atractivo está precisamente en ese caos. Es un lugar lleno de rarezas que se ha convertido en tienda con cementerio de conejos. Su único inconveniente es que cierra los domingos.
Henrys Rabbit Ranch, de Springfield a Saint Louis
Henry’s Rabbit Ranch. Fotografía de Gorup de Besanez.

Una de las cosas más fascinantes de la Ruta 66 precisamente son los personajes que viven en ella. Muchos de ellos son gente que vivió el declive de la carretera y después su resurgir turístico. Incluso algunos de ellos, los más longevos, vivieron su época dorada en los años ’40. Toda esta gente es la que hace el viaje tan especial. Rich Henry es uno de ellos, pero iremos conociendo muchos más a lo largo del viaje.

Dejando Illinois y entrando en Missouri: el puente de Saint Louis

El famoso ‘Old Chain of Rocks Bridge‘ (10842 River View Dr, Madison) divide los estados de Missouri e Illinois. Erguido sobre el Mississipi, es de los puentes metálicos más históricos de EEUU. Actualmente está en uso únicamente para peatones y bicicletas, pero data de 1929. Por aquel entonces, no sólo podían circular los coches, sino que tenían que pagar un peaje.

Ruta 66 día 2 de springfield a saint louis
Old Chain of Rocks Bridge, fotografía de David Mark en Pixabay

En el año 1968 el puente cayó en desuso al crearse uno nuevo en la Interestatal 270. Ahora se conserva restaurado y para el público. En el puente hay unos característicos bancos con la señal de la Ruta 66 en ellos.

Tras cruzar el puente, estamos en el estado de Missouri. Es tarde, así que, la visita a Saint Louis la dejaremos para el día siguiente.

Conclusiones de la segunda etapa: de Springfield a Saint Louis

Y aquí finaliza nuestro Día 2, de Springfield a Saint Louis. El día ha sido muy intenso, con bastantes horas de carretera, así que la visita a la ciudad de San Luis la dejaríamos para el día siguiente.

Sin embargo, por la noche, una de las mejores actividades que podemos hacer en Saint Louis, ciudad del blues, es acudir a un local de música en directo.