Día 3: De St. Louis a Lebanon, MO – 330 km

En la tercera etapa o Día 3 de la Ruta 66, lo más habitual es conducir de St. Louis hasta el Springfield de Missouri. Sin embargo, nosotros quisimos hacer esta etapa más corta, de St. Louis a Lebanon (Missouri), por dos razones:

  • Queríamos tener algo de tiempo esa mañana para poder ver algo más de St. Louis. Es la ciudad de Chuck Berry, la cuna del blues. Y del mismo modo que queríamos ir a algún concierto la noche anterior, queríamos poder visitar más cosas de la ciudad.
  • Además, a unos 45 minutos antes de llegar al Springfield de Missouri, se encuentra el legendario Munger Moss Motel. Aunque estos dos factores hacían que la ruta fuera algo más corta de lo normal, queríamos quedarnos a dormir en ese hotel.

St. Louis: una de las joyas ocultas de la Ruta 66

St. Louis, que se suele visitar rápidamente cuando se recorre la Ruta 66, es una ciudad con un encanto especial. Desde luego, para los fanáticos de la música, es una ciudad para disfrutar. Especialmente para los amantes del blues. De aquí es Chuck Berry, creador de ‘Johnny B. Goode’ o ‘Roll over Beethoven’, y de una de las versiones más conocidas de ‘Get your kicks on Route ’66’.

En Delmar Loop está la estatua de Chuck Berry, y a escasos metros, junto a una tienda de vinilos, su mural. Las tiendas de vinilos de St. Louis también son para dedicarles horas. Compramos por 6$ un viejo vinilo de Johnny Cash.

Estatua de Chuck Berry en St. Louis por CC Chapman

El National Blues Museum es el lugar donde explorar las raíces de la música norteamericana. Su colección de imágenes y objetos desde el nacimiento del blues en las plantaciones de algodón hasta los blues devils de la actualidad es asombrosa. Y sus zonas interactivas donde ver y escuchar fragmentos es un caramelo. Es absolutamente recomendable para quienes hagan la Ruta 66, pero especialmente, para los interesados por la música.

Visitas relacionadas con la Ruta 66 en St. Louis

Me sorprende mucho, que en la mayoría de ocasiones, lo único que ven de St. Louis quienes hacen la Ruta 66 sea su arco. Las prisas suelen hacer que se le dedique muy poco tiempo a esta ciudad, pero tiene muchos atractivos, también para los ruteros.

Arco de St. Louis

The Gateway Arch (el arco de St. Louis) está a orillas del río Mississippi y fue el portal del Oeste, la puerta que -metafóricamente- separaba a los americanos del Este. La razón era muy sencilla. Era esta ciudad, St. Louis, la que comenzó la gran migración hacia el Oeste. Los primeros americanos que partían a explorar (y colonizar) el oeste lo hacían desde St. Louis.

El arco de St. Louis Mide 192 metros y se puede visitar mediante un claustrofóbico ascensor. La subida tiene premio: las vistas de todo St. Louis desde su mirador.

También en Kirkwood Road hay un concesionario oficial de Harley Davidson que es uno de los más visitados por los moteros que hacen la Ruta 66.

Y, por último, una heladería muy especial en el viejo trazado y que no aparece en casi ninguna guía de viaje de la Ruta 66. Ted Drewes Frozen Custard se encuentra en lo que antes era la Ruta 66 y fue donde se inventaron unos helados muy especiales. Los ‘concrete‘ (cemento), que son unos sundaes que, si le das la vuelta, no se caen. Es un local icónico del trazado y siempre hay muchos locales en la puerta. ¡Es el helado favorito de los habitantes de St. Louis!

Retomamos la Ruta 66: De St. Louis a Lebanon

Desde que abandonamos St. Louis y hasta unos cuantos kilómetros, la Ruta 66 ha sido absorbida por la autopista. Así que para seguir el camino se debe circular por la autopista hasta el Route 66 State Park.

Antes de llegar, en St. Charles, una pequeña población de Missuori se encuentra el Lewis & Clark Center. Se dice que ahí durmieron Lewis y Clark en su viaje hacia el oeste. La expedición duró de mayo de 1804 a septiembre de 1806 y por aquel entonces, eran los primeros americanos que cruzaban el oeste de los EEUU.

El Route 66 State Park, donde ya podremos retomar la Ruta 66, tiene un museo que conserva un neón vintage de Phillips 66. Era el neón del Sylvan Beach Restaurant. A partir de esta zona del viaje, las fotografías a los rótulos de neón se hacen mucho más presentes. De aquí, hasta California, encontraremos muchísimos neones icónicos de los EEUU que querremos visitar.

Meramec Caverns. Fotografía de Tydence

En Stanton nos encontramos las famosas Meramec Caverns de la Ruta 66. Es una visita a una cuevas de estalactitas y estalagmitas. Pero son famosas especialmente por haber sido el escondite de Jesse James. El Sherif McAnam estuvo 3 noches enteras esperando que saliera, pero el bandolero escapó por uno de los huecos de la cueva y nunca fue capturado.

A Jesse James le asesinó un miembro de su propia banda. Por eso en su tumba se puede leer

En memoria de mi hijo amado, asesinado por un traidor y un cobarde, cuyo nombre no merece figurar aquí.

Es una pena que todo este tramo de la Ruta 66 discurra paralelo a la autovía. Por ello, muchos viajeros prefieren tomar la I-44. Lo cierto es que las vistas desde la interestatal o la Ruta 66 son exactamente las mismas y el trayecto se hace algo más corto.

Cuba, la ciudad de los murales de la Ruta 66

Fotografía de Jerrye & Roy Klotzd MD de los murales de Cuba

Cuba es una visita que, aunque sea corta, se hace muy especial por los murales que recorren todo el centro de la población. La intención de su colocación ha sido precisamente la de atraer algo del turismo de la Ruta.

La Ruta 66 comenzó a atravesar Cuba en el año 1931, lo que, como en muchos otros casos, transformó completamente la ciudad. Las granjas y almacenes de la zona fueron sustituyéndose por cafés, talleres de reparación y todo tipo de negocios relacionados con el paso de los conductores. También eran necesarias gasolineras y moteles, así que, la fisionomía de la población evolucionó para adaptarse a la Mother Road.

Con la construcción de interestatales, a Cuba le sucedió lo que a muchos otros pueblos de la zona. Pero con el resurgir turístico de la Ruta 66, Cuba decidió llenar de murales las calles del centro con el objetivo de atraer a los visitantes que pasaban por ahí. Los murales, como en la mayoría de poblaciones, se destinan a contar la vida comercial y social de las ciudades.

El mural más famoso de Cuba es el The Millworks, que recrea el edificio de 1948 de la Millworks Company. Pero hay otros 12 murales donde ver algo de arte urbano en la Ruta 66.

Y en Cuba podemos ver uno de los neones más famosos de la zona: el del Wagon Wheel Motel. Su hotel es parte del National Register of Historic Places y es totalmente temático de la Ruta 66. Sería un hotel donde alojarse si hubiéramos organizado de ese modo las etapas. Pero su cercanía al lugar donde queríamos hacer noche lo hizo imposible.

Wagon Wheel Motel en Cuba, MO. Fotografía de MBK Marjie

El Munger Moss Motel en Lebanon, motel histórico de la Ruta 66 en Missouri

La parada nocturna en Lebanon se debe a que queremos hacer noche en su icónico Munger Moss Motel. Muchos de quienes recorren la Ruta 66 siguen hasta Springfield, Missouri. Por tanto, la etapa de la Ruta 66 más común es ir de St. Louis a Springfield, MO. Pero nosotros queríamos sí o sí dormir en el Munger Moss Motel. Y además, fue todo un acierto, porque a su lado tiene una bolera histórica donde nos pudimos transportar a los ’70.

El Munger Moss Motel se construyó en 1946, al lado de una gasolinera y un restaurante de carretera que ya no están ahí. A día de hoy es un hotel histórico que conserva el espíritu de la Ruta 66, pero lo más famoso es su rótulo de neón.

Munger Moss Motel. Fotografía de Stu Rapley

Justo delante del Munger Moss, al otro lado de la Ruta 66, hay una bolera de Starlite Lanes. Es de 1950 y fue una noche divertidísima. El hecho de que aún se permita fumar en su interior contribuye a que nos quedemos, por un rato, atrapados en el tiempo.

Conclusiones del Día 3: de St. Louis a Lebanon

Lo cierto es que, en el trayecto, no será este uno de los días más interesantes de la Ruta 66. También es esa una de las razones por las que, casi todos los viajeros, prefieren recorrer la Ruta 66 de forma que las paradas más interesantes, las del oeste, vengan en la segunda parte del viaje.

Yo no estoy del todo de acuerdo con esa afirmación, porque creo que hay algunos lugares como St. Louis, Red Oak II (que veremos mañana), Chicago, o los kilómetros de inicio de la Ruta 66 que son paradas muy, muy interesantes.

En cualquier caso, el Día 3, de St. Louis a Lebanon (o de St. Louis a Springfield) es una de las etapas menos vistosas del camino. Sin embargo, el hacer noche en el icónico Munger Moss Motel y pasar por la Starlite bowling lo completa satisfactoriamente.